La importancia del apego para un buen desarrollo infantil

En la sociedad en la que vivimos cada vez es más complicado conciliar la vida en familia y dar el paso de tener un bebé. El trabajo, en la mayoría de los casos,  nos impide pasar suficiente tiempo en casa. Esto choca enormemente con  la necesidad de una crianza donde la figura de apego esté presente y disponible durante los primeros años de vida para el buen desarrollo del niño.


Pero ¿qué es el apego? Y ¿por qué su importancia?


En el campo del desarrollo infantil, el apego se refiere a un vínculo específico y especial que se forma entre madre-infante o cuidador primario-infante. El vínculo de apego tiene varios elementos clave:

  1. Es una relación que perdura en el tiempo.
  2. Dicha relación produce seguridad.
  3. La pérdida o la amenaza de pérdida de la persona, evoca una intensa ansiedad.

Un apego saludable en la infancia, provee una base sólida para futuras relaciones saludables como adulto.


El principal investigador respecto al tema fue Bowlby, quien habla de que el vínculo cobra especial importancia a partir de los 6 meses del bebé y hasta los dos años aunque perdura posteriormente. En este periodo el niño es especialmente sensible y vulnerable si se produce una ruptura en la relación o abandono por parte de la figura de apego hacia el bebé.  

Spitz en 1947 estudió a bebés que habían sido separados de sus principales cuidadores al poco tiempo de nacer y que debían vivir en “casas- cuna” observó cómo  cuanto más tiempo pasaban estos bebés sin su figura de apego o sin ninguna figura sustitutoria, más devastadoras eran las consecuencias para ellos. Desde lo que se denominó “depresión anaclítica” hasta incluso la muerte, si no volvían a tener contacto con otro cuidador.



Cuando un bebé nace está totalmente indefenso por lo que necesita a una figura, normalmente la madre, que le cuide y vaya dando sentido a las experiencias que va viviendo. Si llora, ella va poniendo palabras a lo que le pasa “tienes hambre, tienes sueño…” Lo vital para el desarrollo del apego es el contacto físico, el amor, el calor humano, el cariño… Más incluso que el alimento, como demostró otro autor que experimentó sobre el tema (Harlow). El niño va aprendiendo si tiene un apego seguro que esa figura “siempre está ahí para mí” por lo que confía y esto le ayuda a empezar a salir y explorar el mundo. Si por el contrario hay separaciones prolongadas del bebé o la figura de apego no se muestra disponible, siendo incapaz de calmar al bebé cuando vuelve, no se desarrollará un buen vínculo de apego.  

Esto fue estudiado por Ainsworth mediante un experimento denominado “la situación extraña”.  Los niños eran separados de sus madres durante algunos minutos y se observaba su reacción en el reencuentro. Pudiendo observar claramente como un niño con apego seguro podía ser calmado fácilmente al regreso de la madre, mientras que a los niños con apego inseguro les resultaba muy complicado calmar su ansiedad.  Este experimento está explicado perfectamente en el vídeo que os dejo a continuación.



Hay derechos que no tenemos en la actualidad pero frente a los que tenemos que seguir luchando y más allá de esto, es importante tener siempre en la cabeza si tienes un bebé o tienes pensado tenerlo, la importancia de ser esta figura, que aunque no pueda estar siempre disponible, por lo menos cuando lo esté, lo esté 100%, siendo capaz de dar el amor, la seguridad y la calma que un bebé necesita en sus primeros años para prevenir posibles problemas más adelante.




Elena de Miguel

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