Usos del coaching I: Coaching para opositores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para que todos podamos entender un poco más que usos puede tener el coaching voy a intentar ir explicando distintas utilidades que puede tener y cómo aplicarlo en estos casos específicos.

 

 

He decidido empezar por un uso poco conocido y quizá no demasiado frecuente pero que por mi propia experiencia puedo decir que aporta muchos beneficios.

 

 

Yo conocí el coaching desde mi rol de opositora en esos momentos. Es por ello que quizá siempre he intentado aplicarlo a ese uso porque a mí en mi momento me ayudó y he visto como también a otras personas lo ha hecho.

 

 

 

Como muchos sabréis el coaching implica conseguir un objetivo. Cuando el objetivo se consigue, el proceso se acaba. El coach tiene un rol de facilitador, es decir, no guía, no da consejos, no es mentor, no es terapeuta.

 

Con sus preguntas pretende que el coachee o cliente se plantee nuevas visiones y alternativas que no veía desde su visión del mundo.  Cada uno tenemos nuestro modelo de mundo y eso tiene una serie de beneficios y limitaciones.

 

Cuando nos quedamos atascados en un punto es porque estamos topándonos con esa limitación. Es en este momento cuando el coach interviene planteando una pregunta distinta a la que nosotros nos haríamos, al ser nueva, también generará una nueva respuesta en nosotros que puede que nunca nos hubiéramos planteado, si la vemos viable, puede llevarnos a un nuevo curso de acción. Es ahí donde radica la fuerza del coaching.

 

 

 

Pero ¿qué tiene que ver esto con unas oposiciones?

 

 

Cuando uno prepara unas oposiciones tiene claro su objetivo: sacar plaza. Sin embargo este objetivo no sería un objetivo bien formulado desde el coaching, ya que en primer lugar, no todos los factores dependen de mí; en segundo lugar, tal como lo hemos formulado no hemos considerado el tiempo que nos va a llevar o el coste que nos va a suponer, entre otros.

 

 

Es por tanto necesario en primer lugar saber qué objetivo es más ajustado a mi caso. En las academias o los preparadores personales, en general, por lo que yo conozco. Suelen tener poco en cuenta este factor “intra personal” el temario es este, y o bien tú te apañas y te organizas por tu cuenta, o yo te doy una organización genérica, sin tener en cuenta cómo estudia cada uno. En un primer momento esto es una fuente extra de estrés para el opositor porque o no llego, o no sé si otros están haciendo más que yo…

Es en este primer aspecto ya podríamos ver uno de los usos u objetivos del coaching: una planificación más acorde a la persona.

 

 

Por otro lado hay un montón de estados de ánimo y emociones que surgen al pasar tanto tiempo delante del libro y tanto tiempo apartado de las cosas que pueden producirme placer. El ser consciente de las renuncias que tengo que hacer, el ser capaz de gestionar mi frustración cuando no avanzo, mi tristeza cuando he tenido un día malo, mi impotencia cuando no puedo demostrar todo lo que sé… Todo esto podría convertirse en otro objetivo a trabajar desde el coaching.

 

 

También el sacar una plaza, supone que tenemos que ser mejor que otra mucha gente que se presenta. Esta es una obsesión que suele traer de cabeza a todo buen opositor, sin embargo no está dentro de mi marco de acción el poder controlarlo. Sí puedo controlar mi propio proceso y mejorar mi rendimiento, sin compararme, pero si exigiéndome ir mejorando respecto a mí mismo. Estableciendo medidas objetivas y subjetivas para que yo sienta este progreso. También esto podría trabajarse desde el coaching.

 

 

Además como decía al principio no todos somos iguales, y cada uno disponemos de unas herramientas, recursos y fortalezas que podemos poner en marcha a la hora de facilitarnos el estudio. Uno puede usar su creatividad para aprender de una manera distinta, otro puede aplicar su amor al aprendizaje para retener datos que le parezcan interesantes y habrá otras fortalezas que todo buen opositor debe aprender a cultivar: como puede ser la perseverancia, la curiosidad, la valentía, la autorregulación, la esperanza… Este sería otro de los aspectos que deben tener en cuenta tanto coach como coachee.

 

 

 

 

Estos son algunos de los temas que podrían ser objeto de un proceso de coaching para opositores, sin embargo cada objetivo y cada proceso es personal, pero espero que os haya servido para aportar un poco de luz a la visión del coaching en la práctica.

 

 

 

 

 

Elena de Miguel

Psicóloga y coach

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