Calla y escucha

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy quería hablaros de cómo podemos mejorar nuestra comunicación, y cómo esta comunicación no sólo pasa por las palabras que utilizamos si no que hay muchos aspectos que dejamos olvidados: uno principal es ESCUCHA. Escuchar implica guardar silencio, algo que en general nos cuesta bastante.

 

 

 

Se organizan multitud de cursos para mejorar nuestras capacidades de hablar, de decir no, ser más asertivos, ser mejores líderes…pero en ninguno de esos cursos nos enseñan a escuchar con atención al otro como requisito previo para tener una buena comunicación.

 

 

 

Y no vale sólo con oír al otro mientras preparo mi argumento para soltarlo, escuchar es algo más, implica prestar atención, requiere empatía, es decir, ponerme en el lugar del otro y entender que me está queriendo decir sin interpretarlo desde mi punto de vista.

 

 

 

Este es un error que cometemos muchas veces, el oír el argumento del otro e interpretar lo que nosotros queremos. Hay que intentar estar atentos porque frecuentemente nos alejamos de lo que ha dicho el otro y sacamos conclusiones que no tienen nada que ver con lo que dijo.

 

 

 

Seguro que todos tenemos un ejemplo en que nos ponemos a discutir por algo con otra persona y acabamos dándonos cuenta de que los dos estamos hablando de lo mismo, pero es que no nos estábamos escuchando.

 

 

 

¿Cómo podemos evitar estos malentendidos?

 

  • En primer lugar escuchar atentamente sin prejuicios la realidad del otro. Los prejuicios son creencias previas nuestras que volcamos en la conversación y que son nuestras pero damos por hecho que también son del otro.

 

Por poner un ejemplo muy absurdo: Si yo creo que los rubios son tontos, estoy hablando con un rubio y  doy por hecho que va a ser tonto entonces quizá lo trate con cierta condescendencia, cambie mi lenguaje… Cuando no tengo ninguna certeza de que así sea

 

  • En segundo lugar hacer preguntas al otro y pedir más detalles sobre lo que ha dicho, este paso tiene dos razones importantes. Por un lado mostramos al otro interés por lo que dice y en el caso de discusiones se vuelve especialmente importante para no sacar nuestras propias conclusiones.

 

  •  Por último hacerle un pequeño resumen de lo que nos ha querido decir. Esto nos permite entender lo principal del tema

 

 

Todos los pasos pueden no ser necesarios para todas las conversaciones, pero creo que los dos primeros SÍ para sentirnos escuchados y que la otra persona sienta que nos interesa lo que está contando.

 

 

Es muy frecuente oír conversaciones en las que uno dice “pues a mí me ha pasado tal cosa y el otro responde pues a mí me pasó algo parecido fíjate…” y comienza con su historia. Sería más adecuado preguntar a la persona por detalles de su historia y no comenzar con otra cosa.

 

 

 

Para terminar te propongo que apliques en tu vida la frase que decía Sócrates hace mucho tiempo: Si tenemos 2 oídos y una boca es para escuchar el doble de lo que hablamos.

 

 

Esto se reduce a una sencilla frase “Calla y escucha”

 

 

 

 

 

 


Elena de Miguel

Psicóloga y coach

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